De Guiyang a Gijón... el viaje de Lara Ai Ping

18 octubre, 2006

2. Preparando el viaje

Desde la llegada de la asignación, y tras enseñar las fotos de Lara a amigos, familiares, compañeros de trabajo, al panadero, a la frutera, al quiosquero de la esquina y a quien pasara por nuestro lado, comenzamos los preparativos para el gran viaje.

Desde hacía ya meses, fuimos formando un grupo de familias con fechas de registro muy próximas, que tras conocernos en varias quedadas organizadas en varios puntos de toda España, decidimos hacer el viaje juntos, antes incluso de saber la provincia a la que nos asignarían.
Estábamos en contacto desde hacía mucho tiempo gracias a las listas de internet. (En la página http://es.geocities.com/orfanatosdechina2/Ymascosas/Ymascosas.htm hay un listado de todos los grupos, que se organizan por meses).
Todas las familias estábamos de acuerdo en que no queríamos hacer un viaje con un grupo demasiado grande, como suele suceder cuando viajas con AFAC, ACI o ANDENI, y como todos habíamos contratado previamente al BLAS para saber nuestras fechas de registro en el Centro Chino de Adopciones (debido a que el Ministerio nunca nos las facilitó), decidimos hacer el viaje por libre contratando de nuevo sus servicios.

Lo primero que hicimos, por supuesto, fue enviar la aceptación de la asignación de nuestra hija al China Center of Adoption Affairs (CC.AA.). Varias familias del grupo decidimos unir nuestras cartas de aceptación para enviarlas en un solo paquete y así reducir gastos. Lo hicimos a través de DHL y con su servicio de seguimiento, pudimos comprobar que, efectivamente, a los tres días las cartas habían llegado a su destino.

Organizar el viaje por libre y contratando el BLAS es muy sencillo: Hay que elegir un interlocutor que a través de e-mail ( lxb1@mail.china-blas.org ) y/o por teléfono ( 8610-63533536 ), se pone en contacto con Silvia, la encargada del departamento de viajes del BLAS, que habla español perfectamente. Esta nos envía unos formularios y luego nos da a escoger hoteles, excursiones, guías, etc. Hasta que se confecciona el viaje a nuestro gusto. Luego nos envía presupuesto y se puede pagar desde aquí por transferencia bancaria o en metálico durante la segunda semana, en Pekín. De lo único que nos teníamos que encargar era de encontrar vuelo para estar en Pekín el tercer fin de semana de septiembre y de conseguirlos rápido para avisarles de los vuelos para poder organizar ellos el resto del viaje.
Aunque todos queríamos ir antes, Silvia nos insistió en que debido al reciente cambio de sede del CC.AA. , las cartas de invitación podrían sufrir algún retraso, como así fue, y que no nos recomendaba viajar antes del día 15.
No era fácil encontrar vuelo para tanta gente junta, por lo que buscamos cada familia por su lado. Nosotros, tras mucho buscar por agencias y por Internet, contratamos los vuelos de Madrid a Pekín vía Bruselas para nosotros y otras dos familias con la compañía SN Brussels Airlines. Los vuelos serían operados por Iberia y por Hainan Airlines.
Finalmente, en poco más de una semana, teníamos el viaje completamente organizado, tan sólo a falta de algunos detalles por conocer, como eran algunas excursiones y los nombres y teléfonos de los guías, que nos facilitaron antes de salir de viaje.
Como tras las asignaciones, algunas familias viajaban solas a su provincia, el BLAS se encargó de juntarlas con otras familias que también iban solas y así poder reducir gastos.
Finalmente formamos un grupo de ocho familias: una familia iría a Guangdong, dos a Jiangxi, otras dos a Fujian y nosotros junto con otras dos familias, a Guizhou. Durante la segunda semana, estaríamos todos juntos en Beijing.
Una semana antes de partir, el BLAS se puso en contacto con las tres familias que íbamos a Guizhou. Parece ser que una familia de la ecai PIAO de Valencia, iría sola a ésta provincia y nos pedían permiso para incluirla en nuestro grupo para reducir gastos. Como ya habíamos hecho la transferencia para pagar el viaje, nos devolverían el descuento durante la segunda semana en Pekín. Por supuesto, aceptamos. Cuatro familias en la provincia no nos parecía un número excesivo, además les acompañaría su guía, lo que a nosotros también nos beneficiaba.

Durante el tiempo que duró la organización del viaje, hubo más cosas que hacer:
Estábamos aún a la espera de más datos de nuestra hija. A primeros de año habíamos contratado los servicios del BLAS para saber nuestra fecha de registro. Por 120 $ (ahora tan sólo cobran 80 $), el BLAS, además de la fecha, nos enviarían (poco después de la asignación) un informe médico actualizado y fotos también actuales antes de partir a China. En la asignación, tanto las fotos como el informe médico son los correspondientes a los seis meses de vida de la pequeña, mientras que el BLAS nos enviaría fotos actuales y un informe menos pormenorizado, pero con los datos actuales de peso, talla, circunferencias craneal y torácica, talla del pié y número de dientes, además de comidas, desarrollo mental, horarios, costumbres, carácter y juguetes favoritos. Y una traducción del informe médico de la asignación.
Contratar ésto es muy fácil: tan sólo hay que solicitarlo escribiendo un mail a zxb@mail.china-blas.org , a la atención de Rita, o llamar al (8610)63575792, preguntando por Rita, la encargada del departamento de consulting de BLAS, y que os atenderá en español.
Todo esto nos llegó el 21 de agosto y Lara estaba cambiadísima. Os podéis imaginar. Las fotos de la asignación estaban hechas en febrero y éstas tenían fecha del 4 de agosto (casualmente el día que nos entregaron la asignación). A Lara se la veía enorme, hecha una señorita y lo que más nos llamó la atención era su sonrisa en las dos fotos que nos enviaron. Se la veía muy feliz. Os podéis imaginar lo contentos que estábamos.

También durante éstos días preparamos un paquete para enviarlo a nuestra hija. Nuestra intención era que lo recibiera el 17 de agosto, el día de su primer cumpleaños, pero dudábamos de que le llegara. No había nada que perder, así que lo enviamos al orfanato al que pertenecía nuestra pequeña, el Children´s Welfare Institute, de Guiyang. La dirección la encontramos en la página http://www.blessedkids.com/index_files/addresses.htm , en la que viene la dirección postal (en inglés y en chino) de casi todos los orfanatos de China.
En realidad, Lara no estaba en el orfanato. Desde que contaba apenas un mes, fue acogida por una familia de Guiyang. Pero no es posible que nos den sus datos, por lo que el paquete, se lo debemos enviar al orfanato. Le enviamos lo siguiente: Una foto de sus papás, una bolsa de globos, varios cuentos, un peluche musical, una cámara de fotos de esas desechables para que hicieran fotos a la niña y sus cuidadoras y un cuestionario de cuatro páginas con infinidad de preguntas de todo tipo (salud, alimentación, sueño, movimiento, lenguaje, hábitos, juegos, relaciones, comportamientos, etc.) en español, inglés y chino. Teníamos dudas sobre si todo ello llegaría a manos de la familia de acogida de nuestra niña, pero por intentarlo que no quede.

Por supuesto, estos días también fueron momentos de preparación de los documentos a llevar durante el viaje. Preparación de certificados de nacimiento y matrimonio, copias de pasaporte, libro de familia, fotos carnet, copia del expediente, certificado de idoneidad (lo dan en Consejería) y visado para la entrada en China. El visado hay que hacerlo en la embajada china en España (Madrid o Barcelona). Se puede hacer a través de Transmes, pero como teníamos una compañera de viaje madrileña, ésta nos hizo las gestiones en la embajada china de Madrid. Tan sólo tuvimos que enviarle nuestros pasaportes… y pagarle los gastos, claro. Sólo nos quedaba la carta de invitación, que como siempre suele ocurrir, se estaba haciendo de rogar.
También nos hicimos un seguro médico que incluyera a nuestra hija, por lo que pudiera pasar.

El viaje se organizó bastante más rápido de lo que pensábamos. Eso sí, con bastantes nervios, sobre todo a la hora de conseguir vuelos a Pekín. Septiembre es un mes cada vez mas solicitado para las vacaciones, y China un país al que viajan más turistas de los que creíamos. Pero finalmente se consiguió y además con muchos días aún por delante para hacer maletas y despedirnos de amigos y familiares.

Sin embargo, algo nos tenía aún intranquilos. Las cartas de invitación, imprescindibles a la hora de la entrega de las niñas, se hacían de rogar. Pasaban los días y no llegaban. Silvia nos intentaba tranquilizar diciendo que llegarían a tiempo y dándonos otras opciones en caso de que no llegaran a tiempo. Si no llegaban, algún familiar tenía que ir a recogerla a la Consejería, enviarla por fax al BLAS y enviar el original por mensajería lo más urgente posible a las oficinas del BLAS en Pekín, para tenerla ellos en el momento de la entrega. Demasiado riesgo, pensábamos. Si se perdiera por el camino o llegara tarde, se podría retrasar la entrega, con lo que esto podría conllevar. A mi entender, el BLAS debería haberlas retenido en Pekín y entregárnoslas allí. Es el único pero que le pongo a la organización del viaje por parte de la agencia china. El Ministerio tampoco nos ayudó en nada. Les pedimos una y mil veces que retuvieran la carta en Madrid para recogerla nosotros personalmente el viernes, incluso conseguimos autorización de la Consejería para hacerlo, pero ni caso. Enviaron la carta a Oviedo el martes por la mañana por correo urgente 24 H. Veinticuatro horas que como viene siendo habitual en nuestra Consejería, vete tú a saber por qué, se multiplican automáticamente por dos. Tuvimos que trastocar un poco nuestros planes y comenzar nuestro viaje un día mas tarde de lo previsto, pero al fin teníamos la carta en la mano y nos íbamos más tranquilos.

Por fin, al mediodía del 15 de septiembre y, tras recoger en la Consejería la tan esperada carta de invitación, emprendimos viaje por carretera a Madrid.

Decidimos acercarnos a Madrid por carretera, para así dejar a nuestro perro Blues en compañía de mi suegro, que tiene casa en Grajal de Campos, en la provincia de León. Primero contábamos llevarlo a León un fin de semana antes del viaje y una vez que estuviéramos de vuelta, ir a buscarlo a la semana siguiente. Así podríamos emprender viaje volando desde Asturias y regresando del mismo modo, evitando tener que volver por carretera desde Madrid. Sin embargo, pocos días antes de partir, nos lo volvimos a pensar mejor. No teníamos ni idea de cómo iba a estar Lara de salud cuando llegáramos a casa ni mucho menos como iba a aceptar a sus nuevos papás, así que no nos hacía mucha gracia la idea de obligarla a hacer otro viaje tan pronto, así que decidimos dejar a Blues en León de la que “bajábamos” a Madrid y recogerlo de la que volvíamos a casa.

Llegamos a Madrid con el tiempo justo de encontrarnos con Antonio, Josefi, Mariajo y Chema en el hostal cercano a la puerta del Sol que habíamos reservado, y rápidamente nos dirigimos los seis a Arturo Soria, donde habíamos quedado para cenar con otras familias de Madrid y con Ana, Pascual y su pequeña Alicia, que habían venido desde Murcia para acudir a la despedida. Allí estaban, por supuesto, Blanca y Cesar, otros amigos del grupo, que volarían mañana a Guangdong en busca de su hija, Marina.

Tras una estupenda velada y tras brindar mil veces por nuestras pequeñas, nos retiramos a descansar.
Mañana nos espera un largo viaje...
... el viaje más esperado y deseado !!!
PROXIMAMENTE: 3. "El largo viaje"

1 Comments:

  • At 19 octubre, 2006 19:13, Anonymous Mariajo said…

    Qué ilusión ver nuestra última foto sin hijas, jajaja..se detecta un ambiente nerviosillo ¿eh?..jeje, menudo todo lo que nos esperaba, todo bueno, todo divertido, todo inolvidable.
    BEsotes familia.
    Mariajo, Chema y Luna, con Lucas en el alma.

     

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