De Guiyang a Gijón... el viaje de Lara Ai Ping

25 marzo, 2007

8. Parque Qianling

NOTA: El capítulo anterior ha sido ligeramente modificado. (Modificaciones en azul)

Amanece Guìyáng con un sol primaveral. Miércoles 20 de septiembre´06.

Nuestra pequeña Ai Ping se levanta, como viene siendo habitual, de muy buen humor… A veces la miramos incrédulos pensando que no es posible que la pequeñaja que nos regala sonrisas mientras se despereza, sea la misma que hace tan solo nueve horas lloraba tanto y tan fuerte que parecía hacer crujir los cimientos del Howard Johnson Plaza Hotel. Casi siempre la miramos y nos miramos incrédulos porque no alcanzamos a despertar del sueño de tenerla a nuestro lado después de treinta y dos meses de pensar en ella.

Un bañito y a desayunar. Pese a la costumbre de bañar a los niños por la noche antes de acostarlos, nosotros hemos decidido darle el baño por las mañanas, pues suda muchísimo por las noches, pese a que apenas la tapamos con una sabanita por miedo a que pase calor.
El baño es todo un acontecimiento. Un tanto delicado. A Lara le encanta chapotear en el agua con sus manitas y salpicarnos, pero mucho ojo que no se le ocurra a una gotita de agua darse un paseo por su dulce carita, porque entonces aparece el Mr. Hyde que todos llevamos dentro y el escándalo es mayúsculo. Tal vez la culpa sea mía pues, en el primer baño que le dimos en Guìyáng, aquí al papá primerizo no se le ocurrió otra cosa que aclararle la cabeza con el telefonillo de la ducha. Así, de sopetón, sin previo aviso… con el consiguiente gran susto de la pequeña.

Bajamos a desayunar y allí nos esperaban las demás princesas. La pequeña Anita arrastraba un catarro que le dificultaba bastante la respiración y que, lejos de ir curándose, empeoraba por momentos. Sus papis Javier y Ana decidieron llevarla a un hospital cercano. Como es natural, les acompañaron las guías Celine y Natalia.
Mientras, los demás les esperaríamos en el hotel. Nosotros decidimos dar un paseito por la Avenida Zhaoshan, frente al hotel. Mientras paseábamos, aprovechando los rayos del sol, pasamos frente a varias peluquerías. Lara tenía una melenita bastante descuidada que nos hizo pensar en retocárselo un poco, pero dudábamos si hacerlo aquí o esperar a llegar a casa. Al llegar al gran cruce con la Avenida Yanan, nos encontramos con otra peluquería. Esta tenía un aspecto muy occidentalizado y su fachada se anunciaba con vistosos neones de colores. Sin pensarlo dos veces, decidimos entrar para arreglarle el pelo a Lara. El local, en su interior, no hacía justicia a un exterior tan “fashion”. Digamos que se parecía más a una de esas antiguas barberías cutres y descuidadas de las que ya quedan pocas. Había dos clientas que, al vernos, abrieron sus ojos como platos, como si fuera tan raro que una pareja de occidentales acompañados de una bebita china entraran en una pequeña peluquería del oeste de Guìyáng. Nos recibe un joven veinteañero con el pelo erizado teñido de rubio platino. Espectacular.
Con señas, le explicamos lo que queremos y el chaval llama a la que parece ser la jefa del negocio. Aparece ante nosotros la peluquera. Poco más de metro cincuenta, pelo a lo Tina Turner y cigarrillo en boca, casi se le cae al vernos. ¿Pero…, tan raros somos? Supongo que para una ciudad poco acostumbrada a ver extranjeros y además, algo lejos del centro, sí… Somos extraños!!!
Al sentar a Lara en la silla y ponerle la capa, se empezó a poner nerviosa. A saber que pensaría la pobre… “¿Dónde me han metido estos? ¿Qué me irá a hacer esta que me toca el pelo?” La peluquera abrió un cajón del que sacó multitud de utensilios. Lo típico: peines, tijeras y….. ¡¡un enorme cutter!! Rápidamente le hicimos señas: ¡¡No, no, tijeras, tijeras!! Menudo susto… Poco se pudo hacer con Lara porque cada vez se ponía más nerviosa. Rompió a llorar y sacudía la cabeza, por lo que les hicimos señas de que lo dejaran. Le arregló un poco el pelo cortando la melenita y poco más. Todo al módico precio de 5 yuanes (50 céntimos de euro). Lo que a nosotros nos parecía una ganga, cuando se lo contamos a las guías resultó ser un gran negocio para la peluquera. No es de extrañar su sonrisa y reverencias al despedirnos.
Regresamos al hotel y, como hacía tan buen día, decidimos esperar a los compañeros afuera. Nada más salir a la calle con las niñas, los viandantes comenzaron a hacer corro a nuestro alrededor. Gracias a Mónica, conseguimos saber lo que nos decían…. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de la nula información que el pueblo chino tiene acerca del tema de las adopciones en su país. Nos preguntaban continuamente si las niñas eran chinas, se extrañaban muchísimo de ver a parejas occidentales con bebés chinos. Insistían mucho en que las tapáramos con mantas pese al calor que hacía. Cuando Mónica les explicó que las pequeñas eran nuestras hijas, que habíamos venido desde tan lejos para adoptarlas y llevárnoslas con nosotros, entonces sus caras cambiaban y todo eran felicitaciones y parabienes. Entonces las mujeres que llevaban niños, hacían que sus pequeños tocaran a nuestras bebitas porque decían que así les transmitirían parte de su buena suerte. La verdad es que a nosotros nos encantaba departir con la gente, pese a los intentos de los empleados del hotel por que la gente no se parara ante nosotros. Cada vez que se formaba un grupo numeroso de gente, salían rápidamente la seguridad y los recepcionistas del hotel para hacer que la gente circulara. No les hacía mucha gracia tener aquel barullo de gente ante las puertas del único hotel de cinco estrellas de la provincia de Guizhou. Incluso Natalia, cuando llegó con Javier y sus Anas, nos preguntó sorprendida qué hacíamos en la calle. Tampoco a ella le gustaba nada aquellos tumultos que se formaban a nuestro alrededor.
Poco antes de irnos, pudimos ver como un grupo de colegialas ensayaban una marcha para la fiesta nacional china, que se celebrará el 1 de octubre. La ciudad, poco a poco, se va engalanando para el evento. Incluso el hotel ha instalado en su entrada un gran arco hinchable de vistosos colores para la ocasión.
Pese a que el parque Qianling estaba a apenas quinientos metros del hotel, hoy tocaba visitarlo por la parte norte, por lo que había que ir en autobús. Durante el corto viaje, le pregunté a Natalia si en todo el país había tanta ignorancia sobre el tema de las adopciones y me comentó que sí. Incluso ella, universitaria de Beijing, no supo nada del asunto hasta que comenzó a trabajar en el BLAS como traductora y guía. Está claro que al gobierno no le interesa que su pueblo esté informado sobre las consecuencias de su política del hijo único.
El trayecto desde el hotel a la entrada norte del parque Qianling era, una vez más un verdadero impacto visual. En apenas veinte minutos volvimos a pasar de la riqueza y modernidad del centro a la más absoluta miseria de los suburbios de Guìyáng. Dejábamos atrás pequeños poblados de auténticas chavolas de ladrillo a las que, curiosamente, no les faltaba su aparato de aire acondicionado anclado a una mísera y semiderruida fachada.

Llegamos por fin al gran parque QianLing. Situado al noroeste de la ciudad, se presenta como un enorme espacio natural, verdadero pulmón de Guìyáng. El área se cubre con bosques que incorporan el alma y el espíritu de la Meseta de Guizhou. Hay más de 1500 especies vegetales y 1000 clases de hierbas medicinales que crecen naturalmente en sus montañas. En la cima del monte que da nombre al parque, se encuentra el templo Hongfu, uno de los principales templos budistas de la provincia de Guizhou. Para llegar hasta él hay que subir por una carretera sinuosa y escarpada llamada “sendero de los nueve vientos”. Por allí nos subió el autobús. Apenas había espacio y los autobuses las pasaban canutas para cruzarse en el camino. A falta más o menos de un kilómetro para llegar a la cima, comenzaron a aparecer manadas de monos Rhesus, un macaco muy común en Afganistán, norte de la India, donde se considera un animal sagrado, y en China meridional, donde apreciamos que se le trata con muchísimo respeto. El autobús nos dejó allí, para que siguiéramos el camino paseando entre decenas de monos rhesus. Las hembras llevaban a sus espaldas a sus pequeñas crías, mientras ponían la mano para pedirnos comida. Había que tener un poco de cuidado porque, aunque algunos se dejaban tocar, otros tenían muy malas pulgas, como pude comprobar personalmente cuando un ejemplar que arrancó una galleta de un manotazo. Lo más curioso era comprobar el gran respeto que provocaban aquellos macacos entre los lugareños, sobre todo entre los conductores que subían por “nueve vientos”. Si algún mono obstaculizaba el paso de un autobús, su conductor hacía sonar el claxon hasta la extenuación y no dudaba en parar para dejarle pasar… mientras los viandantes teníamos poco menos que tirarnos a la cuneta para que no nos pasaran por encima. Curioso…

Una vez en la cima, entramos en el gran templo budista Hongfu. Otra vez Natalia tiene que rascarse el bolsillo. En China, para entrar en cualquier monumento, museo, templo e incluso en los parques, hay que pagar. Todos estos gastos estaban incluidos ya en el precio del viaje que habíamos contratado con BLAS, así que era Natalia quien tenía que pagar por todos.

En la entrada había un patio con un gran mural de colores. Un par de pintores, plasmaban sobre sus lienzos la fachada del templo, al carboncillo y acuarelas. Allí se nos acercó una pareja a saludar a las niñas. Eran turistas tailandeses, nos dijeron en un perfecto inglés, mientras preguntaban curiosos por las niñas y nosotros.

Arriba y abajo, escalones, zócalos, más escaleras, patios empedrados…. La verdad es que es bastante difícil manejarse bien por éstos templos con las sillitas de las niñas. Aunque no mucho más complicado que circular por el rastro o por un atestado centro comercial un sábado por la tarde. Digamos que nos sirve de entrenamiento.

Pasear por Hongfu, entre nubes de incienso y escuchando el “gong” que hacen sonar los monjes budistas, es como entrar en una máquina del tiempo y retrotraerse al siglo XVII, a la dinastía Qing (Manchú). El gran templo Hongfu está dividido en numerosas estancias, entre las cuales destaca el palacio Kwan-yin, estancia en la que se adora a un gran Buda sonriente recubierto de pan de oro.
En el patio central, todos probamos suerte en el “pozo de la fortuna”. Consistía en una gran pila de agua con pequeñas vasijas de barro en las que había que acertar a introducir monedas.

Las niñas parecen pasárselo bien. Ana y Judith corretean por el patio mientras Lara intenta dar sus primeros pasitos en solitario bajo la atenta mirada de mamá.

El bus nos espera fuera para bajarnos hasta el lago Qianling. La verdad es que no se han estrujado mucho el cerebro para dar nombre al lugar. El lago Qianling está situado bajo el monte Qianling, dentro del parque Qianling…. Está claro, ¿no? A la orilla del lago nos hicimos unas fotos y fue allí donde el conductor de nuestro autobús se ganó para el resto del viaje el sobrenombre de “Mister Chesterfield”. Aquel tipo tan alto fumaba como un carretero y, al ver mi paquete de Chesterfield, se me acercó con curiosidad y se lo regalé. Aunque apenas estaba por la mitad cuando se lo di, varios días después cuando nos llevó al aeropuerto, en el que sería nuestro último viaje en aquel bus azul, aún conservaba aquel paquete de tabaco como oro en paño. Una vez entrado en el tema, para los que tengáis, como yo, el mal hábito de echar humo por la boca, ni se os ocurra regalar a nadie vuestro tabaco, porque después tendréis que probar el infumable tabaco chino, cuya única gracia es la bonita decoración de sus cajetillas.

Después de las fotos, dimos un paseo por la orilla del lago hasta un pequeño pabellón donde se mostraba una exposición fotográfica sobre la etnia “Miao”, muy extendida en la provincia de Guizhou y visitamos a un calígrafo. Allí nos propusieron comprar los típicos pergaminos con los nombres de las niñas en caracteres chinos… pero Mónica y Natalia nos advirtieron de que eran muy caros y que ellas nos los conseguirían muchísimo más baratos en Beijing.

Ya es hora de comer, así que nos vamos a un restaurante del centro. Después de comer tendríamos el resto del día libre, pero nosotros necesitábamos comprar algo más de ropa para Lara, porque el centro comercial Wall Mart en el que estuvimos ayer no nos sacó mucho del apuro. Aunque los precios eran económicos, la sección infantil nos había resultado más bien escasa, tanto en variedad como en tallaje. Se lo contamos a Natalia y nos programó rápidamente una tarde de compras por el centro. Entre las demás familias, quien más, quien menos también necesitaban comprar algo más para sus peques, así que la idea fue bien acogida y nos fuimos todos juntos a un centro comercial muy cercano al restaurante.

El centro comercial, de cinco plantas, era al más puro estilo “cortinglés”. Con dos particularidades: La primera que no aceptaba tarjetas de crédito extranjeras. Comprobamos más tarde en Beijing que esto es bastante común en China. Ya puedes llevar encima VISA, MasterCard, AmericanExpress o lo que sea, que como la tarjeta no esté emitida por un banco chino, no te la aceptan como medio de pago en ningún comercio. Al final, nuestras tarjetas de crédito sólo servían para sacar dinero en algún banco (no recomendable en cajeros automáticos)… pero, por supuesto no las utilizamos porque, como ya se comentó en un capítulo anterior, la forma más barata de cambiar dinero es en los bancos.
La otra particularidad (común a todos los centros en que estuvimos) era la forma de pagar un producto. Sobre todo en las secciones textiles. En España escoges un producto y luego vas a la caja de la sección correspondiente, pagas y hasta luego. Aquí en China es un pelín mas complicado. Escoges una camiseta, por ejemplo. Pero la camiseta que te gusta debe quedarse donde estaba. Una de las dependientas de la sección te hará un tique del producto, un tique por duplicado… uno de ellos hay que entregárselo a la cajera de la sección correspondiente, se le paga y entonces te devuelve otro tique-comprobante. Con este último hay que volver a la dependienta anterior (que normalmente se ha ido a la otra punta de la sección a atender a otro cliente) y entregárselo (tanto el comprobante de pago como una de las copias que te había entregado al principio). Sólo entonces te dejará llevarte la camiseta acompañada de copia de tique del producto y copia del comprobante de pago. Al final, hay que pedir una bolsa para llevarse la compra y dos bolsas para los tiques.
En este centro comercial sí que encontramos todo lo que necesitábamos. Aunque era sensiblemente más caro que el Wall Mart, debido a que teníamos una planta entera dedicada a ropa infantil y juguetes, teníamos muchísima más variedad.
En cuanto a precios… había de todo, pero el centro no era de los más baratos que conocimos por aquí. Eso sí, las peques se lo pasaron en grande en la planta infantil, sobre todo en la sección de juguetes.

El resto del día transcurrió de lo más tranquilo, paseando por los alrededores del hotel.

8 Comments:

  • At 24 noviembre, 2009 13:23, Anonymous Anónimo said…

    Bonjour, deguiyangagijon.blogspot.com!
    [url=http://cialisesse.pun.pl/ ]Acheter cialis online[/url] [url=http://viagrailli.pun.pl/ ] viagra [/url] [url=http://cialischwa.pun.pl/ ] cialis online[/url] [url=http://viagratitu.pun.pl/ ]Acheter du viagra en ligne[/url] [url=http://cialismaro.pun.pl/ ]Acheter cialis online[/url] [url=http://viagraline.pun.pl/ ]Achat viagra en ligne[/url]

     
  • At 20 diciembre, 2012 21:52, Anonymous Anónimo said…

    Hi, I read your blogs regularly. Your story-telling style
    is witty, keep doing what you're doing!
    Take a look at my web page - cocinas modernas

     
  • At 23 enero, 2013 10:59, Anonymous Anónimo said…

    http://ftp.ibiblio.org/wxyc/newsite/?q=node/11356

     
  • At 25 enero, 2013 19:34, Anonymous Anónimo said…

    http://site.ru - [url=http://site.ru]site[/url] site
    site

     
  • At 26 enero, 2013 12:43, Anonymous Anónimo said…

    payday loans online direct lenders http://www.legitpaydayloansonline2.com/ Fundpopog payday loans online Stype [url=http://www.legitpaydayloansonline1.com]Payday Loans Online[/url] payday loans online no credit check Know what recent credit card prudently can i rate (apr) do financial crisis is a direct payday loan?Visiting your local lending store and trying to to spending, of trouble on the usage of money.There are certain requirements which need to 300 in the wake of borrower and incur fees, is more fast and reliable way!

     
  • At 27 enero, 2013 01:07, Anonymous Anónimo said…

    Payday loans online http://www.legitpaydayloansonline1.com/ Fundpopog payday loans online Stype [url=http://www.legitpaydayloansonline3.com/]Payday loans online[/url] Payday Loans Online These tips will help anyone understand and shape onto upcoming be availed from rapid capital funding?

     
  • At 08 abril, 2013 06:05, Anonymous Anónimo said…

    However, confidential loans are generally not the best choice for a selection of reasons? However, in this form of financial system, people usually belong to poor debt, and obtain their credit rating screwed up! These fiscal deals are usually of short tenure usually cater for within for the past era, contact details, handle etc. online payday loans In some cases depending on your needs they will suggest you to use a debt consolidation specialist.

     
  • At 08 abril, 2013 10:06, Anonymous Anónimo said…

    Joe works with a debt consolidation bank loan the very own account why these women in the U. If the spending is taking an individual into credit debt then you should set your own credit limit. The purpose of this Express mortgage loan is smaller documents and a faster turnaround for the small company owner. instant payday loans uk Along with checking intended for previous offender activity, these firms also authenticate your educative and work information.

     

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home